Nos incorporamos al proyecto de rebranding internacional de Hitachi mientras la nueva identidad corporativa estaba en desarrollo. Con la estrategia y buena parte de sus fundamentos ya definidos, se nos encargó desarrollar la expresión digital de la marca y diseñar sus principales experiencias en el entorno digital. Debíamos construir un ecosistema que favoreciera el proceso de trasformación digital de la compañía, como clave central de su estrategia de negocio. Desde este prisma, teníamos que asegurar un sistema digital centrado en el reconocimiento de la nueva identidad y también que ofreciera a los departamentos de marketing, agencias y equipos locales de más de 40 países los criterios y recursos necesarios para aplicarla y seguir desarrollándola con coherencia.
La dimensión del proyecto exigía pensar más allá de las primeras aplicaciones. La nueva identidad debía conservar su carácter al pasar de una web a una aplicación, de una newsletter a una red social, y también al llegar a manos de quienes construirían nuevas experiencias desde contextos diferentes de forma útil, entendible, aplicable y coherente.