Hyundai había definido un nuevo plan estratégico global que marcaba el rumbo de la compañía para los próximos años. Llevarlo a la práctica requería la implicación de los equipos: comprender la visión, hacerla propia y trasladarla a su trabajo diario.
En España, el equipo de People & Culture impulsó una iniciativa de comunicación interna para acercarlo a los equipos de la compañía y de la red comercial, con la convención anual como momento clave de su lanzamiento. El reto era hacer comprensible esa dirección y mostrar a las personas qué papel iban a jugar en ella: por qué su contribución importaba y cómo el trabajo conjunto podía convertir los objetivos globales en una realidad tangible.
La convención anual ofrecía una oportunidad de oro para dar forma a ese vínculo, pero necesitaba contar con un relato capaz de conectar la visión de la compañía con quienes debían llevarla adelante y mantener esa conexión más allá del encuentro anual.